Tipos de Cubiertas y Tejados: Clasificación, Materiales y Precios
Aunque parezca un elemento meramente decorativo, lo cierto es que las cubiertas y tejados de una edificación cumplen una función mucho más importante: protegerla de agentes externos que puedan deteriorarla, además de contribuir a que su apariencia estética sea impecable. Es importante dar con un diseño que combine perfectamente con el estilo de la construcción, pero más aún fijarnos en que los materiales y disposición elegidos permitan la funcionalidad, durabilidad y resistencia del tejado. Elegir un tipo de cubierta no es una tarea sencilla. Hay que tener en cuenta diversos factores, como, por ejemplo, las condiciones climatológicas a las que se enfrentará el inmueble. No es lo mismo escoger una cubierta para una vivienda que soporte grandes nevadas que escogerla para otra vivienda donde casi siempre luzca el sol. En función de nuestras necesidades y gustos, hoy en día, podemos elegir entre una amplia variedad de diseños que aportan propiedades únicas. Diferencia entre Cubierta y Tejado Aunque se usan indistintamente en el lenguaje cotidiano, cubierta y tejado no son exactamente lo mismo. La cubierta es el elemento constructivo completo que cierra un edificio por su parte superior, incluyendo la estructura portante, el aislamiento, la impermeabilización y el acabado exterior. El tejado, en cambio, se refiere específicamente a la capa exterior visible de la cubierta, es decir, el revestimiento que protege de la lluvia y el sol (tejas, pizarra, zinc, etc.). En resumen: todo tejado forma parte de una cubierta, pero no toda cubierta tiene tejado (por ejemplo, las cubiertas planas no suelen denominarse tejados). En esta guía utilizamos ambos términos de forma complementaria para cubrir todas las búsquedas. Tipos de cubiertas y tejados Los principales tipos de cubiertas para tejados son: Cubierta plana: horizontal o con pendiente mínima (<5%). Ideal para climas cálidos. Cubierta inclinada a un agua: un solo faldón inclinado. Sencilla y económica. Cubierta a dos aguas: dos faldones simétricos. La más habitual en viviendas. Cubierta a cuatro aguas: cuatro planos inclinados. Excelente contra viento y lluvia. Cubierta mansarda: doble pendiente por lado. Permite espacio habitable bajo cubierta. Cubierta verde: vegetación sobre la cubierta. Aislamiento natural y sostenibilidad. Además de la forma, las cubiertas se clasifican por material: teja cerámica, hormigón, pizarra, metal, panel sándwich, policarbonato y tejas solares. Podemos clasificar los distintos tipos de cubiertas que existen en función de su pendiente: cubiertas planas o cubiertas inclinadas. Sin embargo, dentro de estos grandes grupos, podemos jugar con los materiales y las formas, dando lugar a multitud de posibilidades donde podemos escoger. Para fabricar las cubiertas, se pueden emplear diversos materiales: fibrocemento, zinc, paneles sándwich, chapas de acero galvanizado… A su vez, dependiendo del material que se utilice, podemos darles distintas formas a las cubiertas. Cubiertas tejado planas Se trata de cubiertas con una inclinación muy pequeña. Las cubiertas planas necesitan un buen sistema de impermeabilización para evitar la acumulación de agua de lluvia en su superficie, por este motivo, son muy comunes en lugares cálidos y con escasa precipitación. Cubierta tejado invertida Al contrario de lo que ocurre en la disposición tradicional, en la cubierta invertida el aislante térmico funciona como protector de la lámina impermeabilizante, y no al revés. Cubierta tejado transitable La cubierta transitable es aquella cuyo revestimiento permite la circulación sobre la misma, ya que, además, cuenta con algún elemento protector para evitar accidentes (muro, balaustrada u otro). Cubierta tejado inundada Esta tipología utiliza el agua (hasta un alto de varios centímetros) como sistema de regulación de la temperatura en aquellos lugares donde existe mucha diferencia térmica entre el día y la noche. Techos verdes Los elementos vegetales también son una opción para cubrir una construcción. La cubierta tejado soporta una capa de sustrato con vegetación, ofreciendo una doble ventaja: aislamiento y reducción de CO2. Cubierta con sistema SATE El Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior (SATE) aplicado a cubiertas planas mejora significativamente la eficiencia energética del edificio. Consiste en fijar placas aislantes sobre la cubierta existente y protegerlas con un mortero de acabado, eliminando puentes térmicos y reduciendo el consumo energético. Ventajas de las cubiertas planas: Aprovechamiento de la superficie (terrazas, instalaciones, placas solares) Menor coste de construcción frente a cubiertas inclinadas Facilidad de acceso para mantenimiento Estética limpia y moderna Desventajas: Mayor riesgo de filtraciones si la impermeabilización falla Requiere mantenimiento periódico del desagüe No recomendable en zonas con nevadas frecuentes Cubiertas tejados inclinadas Consideramos que una cubierta está inclinada cuando el grado de la misma supera el 10%. Cada plano que compone la cubierta se denomina faldón y, según el número de faldones que la formen, estaremos hablando de cubiertas a un, dos o cuatro aguas. Cubierta tejado a un agua La cubierta a un agua se caracteriza por contar con un solo faldón inclinado hacia un lado. Este diseño se suele usar como complementario en ampliaciones de construcciones con otros tipos de cubierta. Cubierta tejado a dos aguas Gracias a su funcionalidad, esta disposición es la más utilizada a la hora de instalar una cubierta. Se trata de dos faldones dispuestos de forma simétrica que permiten la perfecta evacuación del agua de lluvia. Cubierta tejado a cuatro aguas Está formada por cuatro faldones que descienden desde la cumbrera hacia los cuatro lados del edificio. Ofrece una excelente protección contra el viento y la lluvia desde cualquier dirección. Cubierta a la mansarda (o abuhardillada) La cubierta mansarda combina dos pendientes diferentes en cada lado: una pronunciada en la parte inferior y otra más suave en la superior. Esta configuración permite aprovechar el espacio interior como una planta habitable adicional, siendo habitual en viviendas de estilo francés o clásico que buscan maximizar el espacio útil. Cubierta en diente de sierra Compuesta por múltiples faldones inclinados en forma de dientes, esta cubierta permite la instalación de ventanales verticales que aportan una iluminación natural excelente. Es típica de edificios industriales y naves, aunque su uso en arquitectura residencial contemporánea está creciendo por su aspecto moderno y funcional. Ventajas de las cubiertas inclinadas: Mejor evacuación de agua y nieve Mayor durabilidad por menor
